Los Destellos
Tablero traicionero
Telemarketin
-Buenoh díah
-Mi nombre es Felipe y le llamo de TNS, una empres
-¿De dondeh?... ¿Quién eh?
-Le llamo de TNS Somos una empresa que nos dedicamos a realizar encuestas y estudios de opin
-Yo no necesito ná, eh,yo no voy a comprar ná
-No señora, yo tampoco voy a venderle nada Solamente le pediré un poco de su tiempo para que rellene unas encue
-Yo no tengo tiempo ya pa ná, eh, ni compras, ni monsergas, ni ná, eh
-No se preocupe, no tendrá usted que pagar nada, simplemente colaborar con nosotros en este est
-No le oigo ná, eh, no entiendo
-A ver ¿Ahora me oye mejor?
-Bueno, un poco mejó, vamo a veh
-¿Sería usted tan amable de responderme a unas preguntas? Seran cinco minutos
-Unah preguntah Vamoh, pero no voy a comprar ná
-No señora, le puedo asegurar que no va a comprar nada. A ver, ¿qué edad tiene usted?
-Sitenta y sinco
-Muy bien A parte de usted ¿cuántas personas más viven en casa?
-Yo sola y ya está Pero esto no me va a costar ná, eh,
-No, no, no se preocupe que le pagaremos incluso el sello de vuelta
-Ah, porqué yo ya no estoy pa troteh desos, que no quiero ná, ni líos ni ná, y ademáh no puedo salir ni ná
-¡Señora!
-A veh, vamoh
-Señora, que no vamoh, que no, que la quiero mucho, que le mando un beso gordo gordo y que se mejore usted y que pase el tiempo que le quede en paz y que no compre ná de ná a nadie nunca más. Adiós.
SC[ampos]ANNER Cerebral
No se incluyen los parámetros relacionados con la agresividad, por respeto a todos los implicados.
teleVICIOnes
Se buscan be[pre]carios para nuevos medios es[pros]critos
Pueden enviar sus currículums a partir de ya.
Stand Up in The Parris
Has vist això?
Y parece que tampoco soleada
Salto al vacío
Caída libre irremediable.
El Fakir de los Números Rojos
Ansia de liberación
Yo no mantengo nada.
Rebelión en la 102
Llegará.
Última hora
Distinciones anecdóticas
Un powerpoint de despropósitos.
La recta final
Sospechas
Diálogos para mantener el karma
El increíble Plan de los Hombres Alámbricos.
Comprobación nocturna
No estamos locos, que sabemos lo que queremos...
A Merche y a su recóndito dibujo.