
"Quiero bramar contra los hombres que han creado esta época. Quiero acusarlos de estropearme la vida de la misma forma en que una rata o una cucaracha estropean la comida sin necesidad de comérsela, simplemente caminando encima de ella y olisqueándola y llevando a cabo sus funciones corporales sobre ella. Es infantil, ya lo sé, señalar con el dedo y echar la culpa a los demás. Pero, ¿porqué tengo que aceptar que mi vida habría sido absurda independientemente de quién detentara el poder en este país? El poder es el poder, al fin y al cabo. Invade. Es su naturaleza. Te invade la vida."
"La edad de hierro", J.M. Coetzee, 2002.